sábado, 23 de febrero de 2013

MAESTROS GENIALES

Lo primero que hizo el maestro fue preguntarle a un alumno de primera fila su nombre.

-Me llamo Luis, maestro.

Lo segundo que hizo fue gritarle a Luis que saliera del salón inmediatamente. El alumno lo miró con incredulidad y quiso protestar pero el maestro no le dio oportunidad.

-Cierras la puerta al salir. ¡No te quiero ver aquí! -Le gritó con autoridad.

Temblando de nervios, coraje o qué se yo tomó sus cosas y salió sin decir una palabra sin olvidarse de cerrar la puerta.

Todos nos quedamos asombrados y en completo silencio. Mientras el maestro sacaba un libro de su portafolios yo lo miraba y pensaba que era un completo idiota y que seguramente nos haría la vida imposible todo el semestre. ¡Que tipo tan más insoportable!

Finalmente tomó asiento y preguntó qué materia nos iba a dar.

Que ridículo. ¡Ni siquiera sabía a qué venía! Todos, al mismo tiempo sacamos nuestro horario de clases y dijimos al unísono.

¡INTRODUCCIÓN AL DERECHO!

-Muy bien. ¿Alguien tiene idea de qué se va a tratar en esta clase?

Algunos, los que querían impresionar al maestro levantaron la mano. El maestro señaló a uno de ellos quien de inmediato dijo que se trataría del estudio de las leyes.

-Muy bien. ¿Alguien sabe para qué sirven las leyes?

Varias respuestas tuvo esa pregunta. Para tener una sociedad organizada. No. Para que todos estemos obligados a cumplirlas. No. Para saber quienes son los criminales. No... Y así, uno por uno... hasta que alguien dijo la palabra mágica que el maestro buscaba... Para que haya justicia.

-¡Ajá! Justicia. ¿Qué es la justicia?

La justicia es no permitir que se violen los derechos de los demás. -Bien, qué más... La justicia sirve para regular las conductas de las personas. -Bien, qué más... La justicia es bucar que cada persona obtenga lo que se merece.

-Bien, muchachos. Bien. Ahora díganme... ¿Ustedes creen que hice bien en sacar a su compañero del salón?

Silencio. Miradas unos a otros.

-¿Hice bien sí o no?

-¡Noooo!

-¿Cometí una injusticia?

-¡Sí!

-¿Y por qué nadie dijo nada? ¿De qué sirven las leyes, las normas y los reglamentos si no tenemos el valor de aplicarlas? Todos estamos obligados a levantar la voz cuando vemos una injusticia. Ustedes y yo. ¡Nunca se queden callados! Que alguien vaya a buscar a Luis.

Silencio. Todos nos mirábamos con sonrisas idiotas. Alguien salió a buscar a Luis.

Esa mañana me enamoré de mi maestro de Introducción al Derecho.
Valeria Torres.



Hola a todos una vez mas, y disculpar la demora.

En el trayecto de mi nueva vida estoy bastante dedicado. Creando unos cimientos mas sólidos que nunca, en beneficio de todos los seres que me rodean. 
Aunque mi ignorancia me trabe cada dos por tres, pero mi camino cada vez lo veo con mayor claridad y eso me da fuerzas para seguir hacia adelantes.

Os dejo con esta belleza reflexiva que me encontré en es caminar..

Muchos siglos se puede vivir creyendo que somos algo separado de la esencia da vida. Mucho tiempo puede tomar aceptar y recordar que esto es así realmente…. Sin embargo, a pesar de eso, siempre hemos sido nosotros mismos, lo que somos. Y siempre hemos llevado con nosotros la energía y luz de nuestra fuente, LÀ FUENTE, única y omnipresente, nuestra presencia maravillosa y hermosa que nunca ha dejado de vibrar y de abrazar en amor la vida, ya que siempre ha sido, nunca comenzó, siempre está presente, fuera de una línea de tiempo, por el contrario, siempre en el regocijo de vivir desde el interior, la fuerza, el amor más hermoso y profundo que todo abarca y entrelaza con su cariño y dedicación para solo, revelarse hacia sí misma en consciencia y realización, desde el amor, siendo este sentimiento, yendo hacia él cada vez más profundo, más libre, y más consciente. Viviendo una historia sin precedentes, una primorosa experiencia que no tiene final, más un fin hermoso que cada día, de la mano junto a cada uno camina vibrante de pura pureza y realización.

Esta compañía es la humildad, eres tú. Esta presencia es el amor, eres tú. Esta energía es la trascendencia amorosa y fuente de la creación, eres tú. Esta existencia es la vida, tú y yo. Esta unión que no se conforma de cosas separadas, somos todos juntos, en familia, en amor incondicional, viviendo en la gracia de ser, de ser quien somos.

Nunca terminara de conocerse, mas siempre se ira reencontrando en comunión con la esencia, con el amor, con uno mismo.


Drigo.